Aunque con enfoques distintos, estas ocho lecturas comparten un mismo propósito: desmontar jerarquías, interrogar los discursos heredados y, en ocasiones, recuperar voces silenciadas. En algunos casos, esa revisión adopta la forma del testimonio personal, como en Un himno a la vida, donde Gisèle Pelicot convierte la experiencia de la violencia y la exposición pública en una afirmación de dignidad y resistencia. En otros, se trata de restituir la presencia borrada de las mujeres en la construcción de la modernidad, como ocurre en París en femenino, o de devolver protagonismo a quienes la historia relegó a los márgenes, como en Algo quedará de mí.
Otros libros dialogan directamente con la tradición literaria y sus mecanismos de exclusión. La loca del desván abrió una senda fundamental para pensar cómo autoras como Jane Austen o Mary Shelley escribieron bajo la presión de un canon masculino, mientras que Cien novelas con nombre de mujer traza un amplio recorrido por la representación femenina en la narrativa occidental.
En el estricto presente se sitúan títulos que exploran conflictos actuales: las tensiones en torno a lo queer, el cuerpo, la memoria o los nuevos autoritarismos de Las otras; el análisis histórico del antifeminismo en España que propone Hasta aquí hemos llegado; o el examen de las exigencias estéticas y sociales que marcan a las mujeres desde niñas de Las niñas bonitas no pagan dinero.
Pasen y lean.
Un himno a la vida (Lumen) de Gisèle Pelicot
“La vergüenza debe cambiar de bando”, declaró al mundo Gisèle Pelicot, quien, por primera vez, con una franqueza y elegancia inquebrantables, cuenta toda su historia en Un himno a la vida. Las memorias escritas junto a la periodista y novelista Judith Perrignon suponen un acontecimiento editorial mundial de enorme profundidad y trascendencia. Pero, más allá de la historia estremecedora de la que ya conocíamos una parte por los medios de comunicación, la vida de Gisèle Pelicot merecía ser contada. Su infancia difícil, su primer amor, su carrera, la maternidad, la intimidad de su matrimonio antes y después del demoledor descubrimiento y el continuo afán de buscar la felicidad, incluso cuando esta pueda parecer imposible, para reconstruirse, recorren las páginas.

París en femenino (Espasa) de Ángel Esteban
El París de los genios también fue el París de ellas y Ángel Esteban –catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Granada– ha querido recuperar a 30 escritoras europeas y americanas en un acto de justicia literaria para ampliar el relato y comprender, por fin, cómo se construyó realmente la modernidad. A finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX, París congregó a artistas e intelectuales, pero cuando se habla de la Belle époque y de la vanguardia posterior en el período de entreguerras apenas hay nombres femeninos. Existieron, pero la historia las relegó a los márgenes. Su protagonismo no se limitó a crear obras maestras, ni siquiera a inventar salones literarios, dirigir editoriales, revistas o periódicos. En muchas ocasiones, fueron también las que financiaron, animaron, sacaron del anonimato, descubrieron, difundieron, amaron y odiaron a los escritores hombres.

Las otras (Lumen) de Alia Trabucco Zerán
Si en Limpia exploró con precisión quirúrgica la violencia de clase y los mecanismos del poder en la intimidad doméstica, en Las otras, Alia Trabucco Zerán amplía la mirada hacia las tensiones políticas, culturales y lingüísticas de nuestro tiempo. Y vuelve a demostrar su capacidad para incomodar, cuestionar y abrir debate. Los dilemas del feminismo, lo queer, la catástrofe palestina, el cuerpo y el islam, la circulación de imágenes en el mundo virtual, los neofascismos o la recuperación de la memoria de los ancestros suscitan en la narradora y ensayista chilena reflexiones que emocionan e interpelan. Son una quincena de ensayos en los que la autora echa mano de sus inquietudes, lecturas, vivencias y recuerdos para lanzar sobre el mundo contemporáneo un examen que intenta entender los nuevos escenarios y, al mismo tiempo, pensar otros horizontes.

Cien novelas con nombre de mujer (Ediciones Cátedra) de Consuelo Triviño Anzola
¿Cómo se representa a las mujeres en la literatura? La respuesta a esta pregunta depende, en gran medida, de la época de la que hablemos, pero también de la mirada con la cual cada autora o autor ha observado la vida y compuesto los mundos de sus personajes. En Cien novelas con nombre de mujer, Consuelo Triviño Anzola recorre la novela occidental desde prácticamente sus orígenes, con La princesa de Clèves de Madame de Lafayette, hasta el más inmediato presente, con Malena es un nombre de tango de Almudena Grandes, o Carlota Fainberg de Antonio Muñoz Molina. En el ensayo de la escritora y profesora universitaria colombiana caben grandes clásicos y también verdaderas joyas ocultas de la literatura sobre las mujeres. Además de ilustrar el modo en el que estas han sido reflejadas por escrito en uno u otro momento, la autora deja entrever las profundas tensiones que han nacido en torno a ellas y al desplazamiento de sus roles en la sociedad, así como la incesante lucha de las propias escritoras por autorrepresentarse.

Las niñas bonitas no pagan dinero (Aguilar) de Clara Nuño
Que la niña no coma porque engorda. Que la niña se siente bien para que no se le vean las bragas bajo la falda, aunque lo que quiera es saltar y correr. Que se peine. Que se pinte cuando llegue la edad de pintarse. Que se arranque los pelos de todo el cuerpo menos de la cabeza. Que su imagen sea la moneda de cambio con la que se enfrente al mundo, como lo fue la de su madre y la de la madre de su madre antes que ella. La periodista Clara Nuño debuta con un relato sobre los mandatos que pesan sobre el cuerpo femenino, que nace de las experiencias cercanas a ella. En Las niñas bonitas no pagan dinero, aborda la relación entre madres e hijas, las violencias transmitidas de generación en generación y el aprendizaje temprano del cuerpo como moneda de cambio. Una narración tan personal como universal, irónica a ratos y cruel a tiempo completo que plantea una pregunta: ¿hasta dónde estás dispuesta a llegar para que te deseen, para que te miren, para desearte tú?

La loca del desván (Editorial Espinas) de Sandra M. Gilbert y Susan Gubar
Arrancó siendo un estudio universitario y su impacto hizo que rápidamente se publicara en 1979 como un libro que vendió miles de ejemplares. Recibió el Premio Nacional de la Crítica Literaria de EE.UU. y fue finalista del Premio Pulitzer. También el ensayo revolucionario que inició la crítica literaria feminista moderna y se convirtió en una referencia ineludible para comprender la literatura desde una perspectiva de género. Hoy, La loca del desván mantiene su vigencia intacta: ilumina tanto los conflictos de las escritoras del siglo XIX como los debates actuales sobre la representación, la voz y la identidad de las mujeres. El ensayo de Sandra M. Gilbert y Susan Gubar explora cómo Jane Austen, Mary Shelley o las hermanas Brontë construyeron una tradición propia en un mundo que intentaba silenciarlas. A través de motivos recurrentes como la figura de la “doble loca”, las metáforas del encierro o la enfermedad, las autoras muestran cómo la imaginación literaria femenina se abrió paso entre los límites sociales y culturales de su tiempo. El ensayo regresa a librerías con una introducción a cargo de Isabel Valdés, corresponsal de género de El País.

Algo quedará de mí (Galaxia Gutenberg) de Mercedes Monmany
Es la historia de diez mujeres reunidas en un siniestro lugar: el mayor campo de concentración de mujeres del III Reich, en la población de Ravensbrück, en Alemania. Venían de diversos países europeos y de distintas filiaciones políticas, orígenes sociales, credos y convicciones. Eran valientes y nada las detuvo a la hora de enfrentarse a la deportación, la tortura y la muerte. Cinco de las heroínas de Algo quedará de mí, que firma la crítica literaria y ensayista Mercedes Monmany, pertenecían a la Resistencia francesa: la etnóloga Germaine Tillion, la dramaturga Charlotte Delbo, la joven aristócrata Anne de Bauffremont-Courtenay, la brigadista Lise London, y la estudiante y sobrina del líder de la Francia Libre, Geneviève de Gaulle. A ellas se unieron una testigo de los campos de concentración nazis y soviéticos de aquellos días, la alemana Margarete Buber-Neumann; la periodista checa, y fiel amiga de Kafka, Milena Jesenská; la monja rusa, miembro de la Resistencia francesa, Marie Skobtsova, santa de la Iglesia ortodoxa; la espía británica Violette Szabo y la poeta polaca Grażyna Chrostowska, ejecutada vilmente con tan solo veintiún años. Cinco de ellas morirían y otras cinco sobrevivirían y dedicarían el resto de su vida a mantener viva la memoria.

Hasta aquí hemos llegado (Ediciones Cátedra) de Teresa María Ortega López
En tiempos de redes sociales y campañas de desinformación, cuando los discursos antifeministas resurgen con fuerza en la esfera digital, este libro propone una lectura rigurosa del antifeminismo como fenómeno histórico. ¿Por qué el feminismo sigue despertando tanta resistencia? A lo largo del último siglo, la lucha por la igualdad en España ha chocado con un entramado persistente de ideas, discursos y poderes que han buscado mantener intactas las jerarquías de género. Desde la Guerra Civil y el franquismo, donde el antifeminismo se convirtió en instrumento brutal de represión y control social, hasta la Transición democrática, ese “Pacto de Caballeros” que apartó las reivindicaciones feministas del nuevo marco político, Hasta aquí hemos llegado explora cómo el antifeminismo ha adoptado distintas formas políticas, culturales, legales y mediáticas. A través de un análisis crítico de intelectuales, partidos y movimientos, tanto conservadores como de izquierda, Teresa María Ortega López –catedrática de Historia Contemporánea en la Universidad de Granada y especialista en la historia social y política de la España del siglo XX– revela las contradicciones, los silencios y los límites de los proyectos emancipadores.

