Barcelona llega a 2026 con una agenda cargada, pero también con una intención más afinada: que la cultura deje de aparecer como un listado disperso y empiece a leerse como un relato. En ese cruce nace Barcelona Art Scene, el marco que reúne la programación más destacada del primer semestre en arte, música y arquitectura. Cerca de 70 actividades, exposiciones, conciertos y festivales, concentradas entre enero y junio, para mostrar qué está pasando en la ciudad y por qué importa.
El pulso del semestre lo marcan los grandes eventos capaces de llenar estadios y poner a Barcelona en el centro del mapa global. Ahí aparecen Rosalía, con cuatro fechas de su LUX TOUR en abril, y Bad Bunny, que llegará en mayo con doble concierto. La estrategia es clara: aprovechar ese flujo masivo de público para activar el resto del ecosistema cultural, desde museos hasta auditorios.
En paralelo, la ciudad refuerza su condición de capital de festivales con citas como Primavera Sound Barcelona y Sónar Barcelona, que combinan música, cultura digital y proyección internacional, y que funcionan como cierre natural del primer semestre.

La clave, sin embargo, está en lo que ocurre más allá de lo espectacular. Barcelona Art Scene articula una alianza entre los principales museos y centros de arte, que comparten calendario y visibilidad. Espacios como MACBA, Fundació Joan Miró, Museu Picasso, CCCB, Fundació Catalunya La Pedrera, MNAC o Museu Tàpies funcionan aquí como un frente común más que como islas programáticas.
A ese mapa se suma el Museu Egipci de Barcelona, que en abril inaugurará un nuevo espacio inmersivo dedicado a Iny, noble y gran viajero del Antiguo Egipto. La propuesta reconstruye su capilla funeraria y permite recorrer, desde dentro, el contexto político, cultural y económico de la VI dinastía: los jeroglíficos, la arquitectura simbólica y las expediciones comerciales que Iny lideró al servicio de tres faraones. Una apuesta por la experiencia y la divulgación que amplía el alcance de la temporada más allá del arte moderno y contemporáneo.

La temporada incluye exposiciones que amplían el panorama cultural desde distintos lenguajes y épocas: de Miró y los Estados Unidos en la Fundació Joan Miró y Los Nabis: de Bonnard a Vuillard en la Fundació Catalunya La Pedrera, a la fotografía de Walker Evans: Now and Then en KBr Fundación MAPFRE; del cruce entre literatura e imagen de Rodoreda, un bosque en el CCCB a la reflexión sobre la mirada en Michelangelo Antonioni y Luigi Ghirri en La Virreina Centre de la Imatge. Un recorrido que combina tradición, modernidad y prácticas contemporáneas sin perder coherencia de conjunto.
Todo esto dialoga, además, con Barcelona Obertura, la iniciativa que coordina la programación de los grandes auditorios de música clásica, el Gran Teatre del Liceu, el Palau de la Música Catalana y L’Auditori de Barcelona, y que consolida la idea de ciudad como escenario cultural continuo.
En un año marcado por la Capital Mundial de la Arquitectura y el centenario de la muerte de Gaudí, Barcelona Art Scene propone algo sencillo y ambicioso a la vez: ordenar la oferta, destacar lo esencial y convertir la cultura en el verdadero hilo conductor del primer semestre de 2026.


