Ante la constante tensión que se vive en Latinoamérica, marcada por la operación contra un ilegítimo Nicolás Maduro en el poder, el bombardeo de Caracas y la amenaza de asumir el control con un segundo ataque si no se siguen sus pretensiones, así como por la utilización de este escenario como advertencia para otros países que Donald Trump considera enemigos políticos -como México, Cuba, Groenlandia y Colombia-, decidimos aferrarnos a algunos momentos en los que la música latina ha alzado la voz contra el intervencionismo, el imperialismo y una agresiva política exterior que borra todo a su paso. Un recorrido que muestra cómo el arte ha sido un vehículo de denuncia social masiva y una forma de dignificar la soberanía de los pueblos latinoamericanos.
Aunque los hitos desde el arte abundan y seguramente muchos habrán quedado por fuera de esta lista caprichosa, como todas, el enfoque está puesto en artistas latinoamericanos y en cómo, desde miradas particulares, documentaron los embates de las guerras proxy de su tiempo. Sin desconocer, al mismo tiempo, que la canción de autor anglosajona ha funcionado como un espejo incómodo desde el interior, con figuras como Bob Dylan y canciones como Masters of War, una denuncia directa a los fabricantes de armas, Blowin’ in the Wind, himno pacifista contra la guerra, o A Hard Rain’s a-Gonna Fall y Talkin’ World War III Blues, atravesadas por la ansiedad de la Guerra Fría y la amenaza nuclear, cuestionando la moralidad y las consecuencias de los conflictos.
También Joan Baez, con su disco Where Are You Now, My Son?, grabado durante un bombardeo estadounidense en Hanoi en las navidades de 1972; así como temas de Rage Against the Machine como People of the Sun, Bulls on Parade, Vietnow o Know Your Enemy, la obra sobresaturada e hiperconsciente de Massive Attack, el folk militante de Billy Bragg o el histórico activismo antiimperialista de Roger Waters, son ejemplos todos de la mirada del norte global sobre sus propios comportamientos colonialistas.
Estas son algunas de las canciones que ha dejado la música latina y en las que se expresa una postura crítica frente al imperialismo ejercido por Estados Unidos y su afán por acumular poder y soberanía a cualquier costo.
1960–1980 | Guerra Fría y canción de resistencia
Con la Guerra Fría en su punto más álgido, Estados Unidos aplicó la llamada Doctrina de Seguridad Nacional para frenar el avance del comunismo en su llamado “patio trasero”. Bajo la presidencia de Nixon se produjo la escalada militar en Vietnam, mientras en América Latina crecían los movimientos de izquierda y se sucedían los golpes de Estado, como el de Chile en 1973, que provocó la muerte de Salvador Allende, y el de Argentina en 1976. A comienzos de esa misma década también tuvo lugar la fallida invasión de Bahía de Cochinos, en 1961.
Silvio Rodríguez – Playa Girón (1969).
Nacida en 1969 mientras trabajaba en un barco pesquero llamado Playa Girón, conmemora la derrota de la invasión de Bahía de Cochinos (1961) por tropas cubanas apoyadas por EE. UU., sirviendo como homenaje a los pescadores y a la resistencia cubana, y reflexiona sobre el rol del artista al representar la historia de forma honesta, con un doble sentido entre la vida en el mar y la lucha ideológica, destacando la complejidad de contar la verdad sin panfletismo.
Víctor Jara – El derecho de vivir en paz (1971).
Escrita en 1969, El derecho de vivir en paz es una canción de protesta contra la sangrienta intervención estadounidense en la guerra de Vietnam. La canción ha trascendido décadas hasta convertirse en un himno latinoamericano replicado durante generaciones, reivindicado incluso durante el Estallido Social de 2019.
León Gieco – Hombres de Hierro (1973).
Producida por Gustavo Santaolalla, en un contexto de agitación social tras el regreso del peronismo y la escalada de la violencia política, la canción forma parte de su primer disco, León Gieco, y bebe directamente de la influencia musical de Bob Dylan. Aborda temáticas sociales que, aunque surgidas del hecho histórico conocido como el Mendozazo, se convirtieron en un himno contra la opresión de cualquier tipo, antimilitarista y frontal en tiempos de dictadura.
Mercedes Sosa y León Gieco – Solo le pido a Dios (1978).
Originalmente escrita por León Gieco en 1978 y resignificada e inmortalizada como himno en 1982 por Mercedes Sosa, Solo le pido a Dios es producto del clima de opresión de una dictadura financiada por Estados Unidos. Un clamor contra la indiferencia, el dolor y la injusticia: un canto visceral de resistencia y un abrazo colectivo que implora por la paz mundial. Aunque sea quizá su tema más referenciado, a lo largo de su trayectoria y de su lucha Mercedes Sosa también nutrió el cancionero de dignidad latinoamericano con canciones como Los Pueblos Americanos, Canción con todos y Canción para mi América.
1980–1990 | Canciones bajo dictaduras
Aunque los primeros gobiernos impuestos en la región se consolidaron durante la década de los setenta, en los años ochenta y noventa la situación no mejoró. Estados Unidos continuó ampliando su influencia sobre América Latina, desde el apoyo a los Contras en Nicaragua a partir de 1979, pasando por la guerra civil de El Salvador, hasta la invasión a Granada en 1983 y la Operación Causa Justa en Panamá en 1989.
Serú Girán – Canción de Alicia en el país (1980).
La canción se popularizó con Serú Girán, pero fue escrita originalmente por Charly García en 1980 para una adaptación teatral de Alicia en el país de las maravillas. Más tarde, la letra fue modificada para convertirse en una alegoría contra la última dictadura militar, usando metáforas del universo de Lewis Carroll para reflejar la realidad sociopolítica del país. Su estructura de rock progresivo y su mensaje críptico permitieron que se convirtiera en una de las canciones más emblemáticas para expresar lo que ocurría en Argentina sin ser inmediatamente prohibida por la censura de la dictadura.
Rubén Blades – Tiburón (1981).
Aunque fue lanzada antes de la invasión estadounidense a Panamá en 1989, la canción anticipa y advierte la escalada imperialista sobre la región, al tiempo que hace un llamado a la resistencia frente a ese depredador que quiere acabar con todo a su paso. Además de generar amenazas de vida contra su autor y acusaciones de ser una canción comunista, Tiburón fue vetada durante quince años. El propio Rubén Blades ha explicado que el tema es un reclamo y una denuncia contra el intervencionismo, en una época en la que la persecución a todo lo considerado sospechoso se encontraba recrudecida en gran parte de la región.
Los Prisioneros – Latinoamérica es un pueblo al sur de EEUU (1987).
En tiempos de dictadura y con Pinochet al mando, Los Prisioneros también nutrieron el cancionero latinoamericano antiimperialista con canciones que, aunque hoy se bailen en pogos de hora loca y remates de fiesta de millennials nostálgicos, en su momento representaron una voz identitaria. Temas que cuestionaban el sentido de pertenencia latinoamericano y señalaban cómo, tras las intervenciones militares, la concentración de poder y el colonialismo estadounidense , con sus cruzadas por frenar el comunismo en la región, la actitud de la superpotencia fue someter a lo que considera su "patio trasero".
"Las potencias son los protectores que prueban sus armas en nuestras guerrillas.
Ya sean rojos o rayados a la hora del final no hay diferencia.
Invitan a nuestros líderes a vender su alma al diablo verde.
Inventan bonitas siglas para que se sientan un poco más importantes”.
1990–actualidad | Fronteras, exilio y nuevas violencias
Durante la transición de las dictaduras militares a regímenes democráticos en varios países de América Latina, se produjeron migraciones masivas y el exilio de miles de familias que buscaron oportunidades fuera de sus países, lejos de la hostilidad y la violencia. En esos años, las canciones de protesta comenzaron a dirigir su mirada hacia los gobiernos locales y, especialmente durante la década de los noventa, surgieron temas como Clandestino, de Manu Chao, que aborda el fenómeno migratorio; Sr. Matanza, de Mano Negra, una denuncia de la política corrupta y asesina; Señor Cobranza, una crítica directa a la década de gobierno de Carlos Menem; o Políticos paralíticos, de Desorden Social, que desde Venezuela alude a la corrupción estatal que marcó el final de la década.
Estados Unidos decidió un cambio en su enfoque intervencionista e instauró la promoción de las democracias en la región, apoyando su agenda de lucha contra las drogas y convirtiendo al narcotráfico en su prioridad para seguir justificando, desde otro lugar, su ejercicio de mano dura e injerencia.
Los Tigres del Norte - Somos Más Americanos (2001).
Muchos de nosotros quizás hayamos llegado a esta canción por la mítica versión junto a Zack de la Rocha en el MTV Unplugged de los Tigres del Norte del 2011. Diez años antes, en el 2001, publicaron la primera versión de este tema incluido en su disco Uniendo Fronteras, que alcanzó el #1 en los charts de discos latinos y específicamente en la categoría de Regional Mexicano de Billboard. Allí critican la expansión de los colonizadores estadounidenses tras apoderarse de California, Arizona, Nevada, Utah y Texas, territorios que pertenecieron a México hasta 1848.
“América nació libre; el hombre la dividió.
Ellos pintaron la raya, para que yo la brincara.
Y me llaman invasor.
Es un error bien marcado.
Nos quitaron ocho estados
¿Quién es aquí el invasor?"
Cultura Profética - Bieké (2002).
Si bien Puerto Rico ha tenido una larga historia de subordinación y lucha por su soberanía, al ser considerado un país libre asociado a Estados Unidos, su tradición musical ha alzado desde siempre las banderas de la libertad desde lo más visceral. En 2002, como parte de su álbum Diario, la banda liderada por Willy Rodríguez publicó Bieké, nombre original con el que los indios taínos se referían a la isla de Vieques, un municipio situado al este de Puerto Rico y cuyo significado es “tierra pequeña”. Al usar el nombre ancestral, la banda reivindica la identidad indígena y la soberanía del territorio frente a la ocupación extranjera. Durante décadas, la Marina de los Estados Unidos utilizó gran parte de Vieques como campo de tiro y entrenamiento para bombardeos, hasta que la presión social y los movimientos juveniles lograron el abandono de la ocupación militar y, finalmente, la liberación de la isla en 2003.
Calle 13 - Latinoamérica (2011).
Si en la década de los noventa la música latina se encontraba en una búsqueda de identidad, narrando cambios sociales y una reconexión con sus raíces, en el nuevo milenio esa búsqueda se consolidó en una identidad más sólida, consciente de sí misma como potencia cultural. Con esta canción, Calle 13 se anotó un himno latino moderno junto a Totó la Momposina, de Colombia; Susana Bacca, de Perú; y Maria Rita, de Brasil, para recorrer la historia de resistencia de todo un continente. Un recorrido que incluye referencias a la Operación Cóndor y activa una memoria del pasado represivo de estas tierras durante las dictaduras respaldadas por Estados Unidos.
La Santa Cecilia - ICE- El Hielo (2013).
En 2014, cuando La Santa Cecilia ganó el Grammy a Mejor Álbum de Rock, Urbano o Alternativo Latino por Treinta Días, disco que incluye ICE – El Hielo, la vocalista de la banda, La Marisoul, dedicó el premio a los más de once millones de personas indocumentadas obligadas a abandonar sus tierras y migrar en busca de nuevas oportunidades de vida. Ahora más que nunca, en medio de las redadas, las persecuciones y las deportaciones impulsadas por el Gobierno de Trump, la canción vuelve a cobrar relevancia al retratar el miedo, la desesperanza y la vida cotidiana de familias rotas por las políticas migratorias.
Bad Bunny - El Apagón y el documental Aquí vive gente (2022).
El mayor exponente del reggaetón en la actualidad y el artista más escuchados a nivel mundial en los últimos años, según Spotify, también ha sido una de las figuras más activas políticamente en relación con los asuntos que afectan a Puerto Rico. En 2019, ante el caso del gobernador Roselló, respondió llamando a manifestaciones en las calles y participando en la canción Afilando cuchillos, junto a Residente e iLe. Más adelante, en 2022, a raíz de la crisis energética y de la creciente ola de gentrificación en la isla y en otros territorios de Latinoamérica, Benito convirtió el video oficial de El Apagón en un minidocumental junto a la periodista Bianca Graulau, en el que denunció la situación de la isla y una ley que incentiva a ciudadanos estadounidenses a mudarse a Puerto Rico para no pagar impuestos, desplazando a la población local y privatizando las playas. Esta preocupación por la identidad y el futuro de la isla se ha mantenido en su obra reciente, especialmente en su disco DeBí TiRAR MáS FOToS, con canciones como Turista, Lo que le pasó a Hawaii o La Mudanza.
Bonus: J Balvin + Camila Cabello + Ricky Martin | Premios Grammy (2019).
Aun cuando la música comercial y masiva suele quedar al margen de las conversaciones confrontativas y políticas, y aunque muchas de sus figuras se consideren apolíticas, como ocurrió con J Balvin durante el estallido social colombiano de 2019–2020, en ocasiones se producen actos simbólicos que abren debates sobre la situación de la población latina y la injusta persecución y xenofobia que enfrenta en territorio estadounidense. En 2019, durante su presentación en los Premios Grammy, Camila Cabello, interpretando Havana, junto a Ricky Martin y J Balvin, protagonizó un gesto de confrontación frente a las políticas migratorias de Estados Unidos, en un contexto marcado por el primer mandato de Donald Trump y su propuesta de construir un muro en la frontera con México. En esa misma presentación, sin necesidad de muchas palabras, Balvin apareció sentado en una banca sosteniendo un periódico con el mensaje “Construye puentes, no muros”, en una clara afrenta al gobierno de turno.
