Artes

Studio Lenca, el arte que nace del desarraigo

Con sus figuras coloristas, el pintor salvadoreño explora el pasado de su país, al tiempo que cuestiona el discurso “occidental” sobre la migración.

Detalle de 'A feeling of peace' (2022). STUDIO LENCA

Proyectar lo que uno fue y también lo que no pudo ser. En esa línea sutil se construye la obra de Studio Lenca, el alias artístico que representa al salvadoreño José Campos (La Paz, 1986). “Trabajo bajo el nombre de Studio Lenca porque Studio se refiere a un espacio de experimentación y a un lugar que está en constante cambio, y Lenca hace referencia a mis antepasados artistas en El Salvador”, aclara. Ese país natal que no olvida por mucho que tenga una colección permanente en el Parrish Art Museum de Nueva York, que haya exhibido su obra en Miami, Dubái, París, Roma, Madrid, Seúl o Singapur; que sea un artista emergente con gran proyección. Porque huir de El Salvador a finales de los años ochenta por culpa de una guerra civil violenta, siendo un niño, le ha marcado a fuego la vida.

Mucho antes de convertirse en Studio Lenca, José Campos formó parte de la primera oleada de niños emigrantes que se trasladaron a vivir a los Estados Unidos. Viajó ilegalmente por tierra, con su madre, a San Francisco, y ahí creció ante la mirada de una administración estrictamente conservadora como “extranjero” indocumentado. Lo resume en su cuenta de Instagram: “Latino previously undocumented in the USA”.

El origen de todo

“Éramos ilegales en Estados Unidos, pertenecíamos a una comunidad que tenía que esconderse, hacerse pequeña y no llamar la atención. Uno no se siente libre para ser uno mismo”, cuenta el artista. “A la vez, empezaba a sentir que era gay, por lo que la sensación de tener que esconderme se acentuaba aún más. Mi madre es limpiadora. Cuando nos mudamos desde El Salvador, era uno de los únicos trabajos para los que no necesitaba papeles, y yo la ayudaba. Siempre digo que aprendí sobre el arte limpiando casas con mi madre para familias ricas. Asistía a un mundo totalmente diferente al mío. Las casas eran grandes, había arte, libros, comida muy distinta… Me di cuenta de que había otras realidades y eso me inspiró, porque yo quería salir de mi realidad. Necesitaba poder evadirme de alguna manera”.

El artista salvadoreño José Campos, alias Studio Lenca, en su estudio en Margate. JOSHUA OSBORNE

La suya ha sido una vida errante: en 2007, encontró refugio en el Reino Unido y se convirtió en ciudadano británico. “Llegar aquí fue liberador, porque ya no me sentía, ni me veían, como un inmigrante salvadoreño. Me dio la libertad de poder mostrarme. Además, llegaba a un lugar donde había mucho arte: museos, galerías, artistas… Me metí en una comunidad de artistas y, por primera vez, pensé que yo también podía ser uno de ellos”.

En Londres, estudió danza en la London Contemporary Dance School y, posteriormente, se formó como profesor de Arte en la Goldsmiths University. Estaba dando clases en un instituto cuando llegó la pandemia, que cambió todo: “Caí enfermo y la escuela no me protegió. Fue ahí cuando pensé que tenía que hacer algo para mí mismo sin dejar de colaborar con grupos de gente. Vendí mi primera obra hace ahora como tres años y medio. La gente veía mis pinturas en Instagram y me mandaba mensajes. Eso me dio confianza para seguir trabajando”.

'Moving through space 3' (2023). STUDIO LENCA

Un mensaje universal

Las obras de Studio Lenca surgen de una combinación de anécdotas biográficas, reflexiones personales e iconografía folclórica. “Están cargadas de la historia de El Salvador y de mi experiencia como indocumentado en los Estados Unidos”, explica. “Siento que las obras son una forma de crear una comunidad en torno a estos temas”.

La pertenencia y la opresión son las temáticas universales que aborda una y otra vez desde su experiencia de desarraigo. Studio Lenca cuenta una historia autobiográfica que navega por fronteras e identidades destruidas, redibujadas y borradas por la colonización y la guerra. “El objetivo es cambiar la narrativa de los inmigrantes, específicamente, de quienes emigran de El Salvador a los Estados Unidos”, dice. “Lo hago a través del color, de símbolos como los pájaros, las flechas o las flores que se mezclan con reliquias familiares y objetos preciados. La historia a la que alude mi obra es bien oscura, bien pesada, pero mis pinturas no son eso. Tienen mucho color. Las figuras confrontan a quien las mira. En Reino Unido no hay una comunidad grande salvadoreña, pero, aun así, las obras conectan con mucha gente. Mis mensajes sobre la inmigración se vuelven universales”.

'Espera' (2023). STUDIO LENCA
'Armado 2' (2023). STUDIO LENCA

Lo que él no pudo ser

El artista crea un mundo donde las personas latinas tienen el poder de ocupar un espacio y contar sus propias historias. Figuras salvadoreñas masculinas monumentales nos sostienen la mirada y lucen orgullosamente sombreros, motivos llamativos y colores vibrantes, en un noble desafío al discurso “occidental” sobre la migración.  Exploran, así, de manera lúdica la masculinidad y el pasado colonial del país de origen de Studio Lenca. Como miembro queer de la diáspora latina, su trabajo también se centra en las ideas que rodean la diferencia, el conocimiento y la visibilidad. Los personajes de sus composiciones son seguros de sí mismos, orgullosos, valientes y visibles, todo lo que el artista no pudo ser mientras crecía. 

“Me emociono bastante, porque es algo tan personal para mí… Esas historias, esas memorias… Los cuerpos de las figuras están bailando, pero también pueden estar corriendo sobre fronteras. Es una imagen que tiene las dos cosas al mismo tiempo y esa fue mi realidad. Que yo estaba bailando, pero también estaba corriendo y tratando de sobrevivir”. Studio Lenca se refiere a sus “historiantes”, los bailarines folclóricos salvadoreños que conforman el grueso de su obra. “Empecé haciendo esos disfraces para mí, tomándome fotos, fue como un performance. Yo lo traía todo del baile, quería usar mi cuerpo para hacer obras y eso me llevó a la pintura. Quería pintar las figuras”.

'Ni de allá, ni de aquí', (2022). STUDIO LENCA

Su serie Está fregado rinde homenaje a su madre y a los principios difíciles en Miami: “Cuando era más joven, me daba mucha vergüenza decirle a la gente que mi madre limpiaba casas. Pero como adulto veo que es lo más noble que una madre puede hacer por sus hijos. Esta serie es una reflexión sobre el trabajo que ha soportado y el deterioro de su cuerpo a causa de ello. Los manteles de plásticos con frutas están fregados con productos químicos de limpieza. Como artista, reflexiono sobre mi relación con ella y con el trabajo. Gracias a ella, soy un artista”.

'Está fregado 2' (2022). STUDIO LENCA

Activismo social

El artista salvadoreño trabaja con performance, video, pintura y escultura. En noviembre de 2022, expuso su instalación escultórica Chisme en la Miami Art Week con el apoyo de Gallery Red de Palma de Mallorca: 15 figuras de madera que representan a trabajadores inmigrantes latinos. De frente, los personajes están pintados con el característico estilo vibrante del artista y lucen sombreros como coronas de nobleza. Por detrás, son en el lienzo para los dibujos (plantas, árboles y semillas) hechos por los trabajadores inmigrantes de bajos salarios de la organizaicón WeCount! del sur de Florida. Esto alude al eslogan “Trataron de enterrarnos, no sabían que éramos semillas”, visto en pancartas y popularizado durante las protestas de 2018 contra las políticas de separación familiar de la administración Trump.

Los dibujos de Studio Lenca desafían la invisibilidad de estos trabajadores en la sociedad estadounidense. En estos momentos, las 15 obras de la exposición forman parte de la colección permanente del Parrish Art Museum, en Nueva York. “El museo está en Los Hamptons, un área bien lujosa. Muchas comunidades inmigrantes latinas trabajan allí para las familias: limpiando, cuidando a los niños, en el jardín… Espero que mis obras ayuden a que la comunidad latina que rodea al museo se sienta vista”.

El artista vive y trabaja actualmente en Margate, Reino Unido, como miembro permanente de la Tracey Emin Foundation. “Hablo inglés como un americano, mis costumbres son salvadoreñas, pero vivo en el Reino Unido. Ahorita, me siento british-salvadoreño, porque creo que el trabajo que estoy haciendo contribuye a la identidad británica”.

Periodista cultural. Colaboradora de medios como Cinemanía, La Vanguardia, Viajes National Geographic y El Confidencial