Libros

Bajo el embrujo de Pablo Katchadjian

El escritor argentino presenta ‘Una oportunidad’, una historia de hechizos y autoayuda en la que quiere “mezclarlo todo”.

Barcelona
El escritor argentino Pablo Katchadjian, autor de 'Una oportunidad'. ELENA CANTÓN/FOTO: SEXTO PISO

Converso con el escritor argentino Pablo Katchadjian en una cafetería del Eixample de Barcelona mientras, atención al redoble de tambores, juega el equipo albiceleste en el Mundial de Fútbol de Qatar. Él, que viene de dar una entrevista anterior en el mismo lugar, me dice que nos quedemos ahí porque así puede estar pendiente del partido. Entretanto pienso que es increíble que un argentino pueda dar una entrevista mientras, al  fondo del local, suenan los comentarios del partido de su selección.

Katchadjian (Buenos Aires, 1977) ha caído bajo el hechizo del Mundial, pero sabe escabullirse de él e ir respondiendo algunas preguntas alrededor de su vida y de su nueva novela publicada en España, Una oportunidad (Sexto Piso, 2022). El narrador de esta historia, al igual que el escritor viendo el partido, es un hombre embrujado, pero que, a partir de los consejos de una amiga astróloga, comienza a visitar a tres brujas para que le ayuden a librarse de esa condena.

La literatura bebe de la realidad: el autor nos confirma que la astróloga de la novela es una amiga que, efectivamente, le facilitó los teléfonos de tres brujas. “Me los pasó en un momento en que pensé ‘estoy embrujado’; por qué pensé eso, no lo sé”. La astrología, la autoayuda, las brujas y la racionalidad están presentes a lo largo de la historia para que el personaje embrujado pueda recorrer el camino del cambio. Aunque el protagonista no hace un recorrido épico como Ulises, sí narra una vida tragicómica, donde los eventos que le suceden parecen sacados de un manual de autoayuda, ese género con el que el personaje y el escritor real son tan críticos.

A Katchadjian le retumba que me parezca que la voz principal de Una oportunidad tenga tintes humorísticos porque el libro está escrito muy en primera persona. “La parodia siempre suele ser en tercera y es muy de afuera. A mí no me gusta mucho la parodia en general porque me parece pedante”, dice. A pesar de esto, me explica que otros lectores le han comentado lo mismo y se encoge de hombros.

¿Es útil la literatura?

En Una oportunidad, la literatura y la escritura están atravesadas por la idea de utilidad. El concepto se impuso como una provocación para el autor, ya que el narrador de su historia necesita una excusa para escribir: sentirse útil. A partir de este juego, le pregunto a Katchadjian si esta duda que recorre a su personaje en toda la novela no es algo inocente, y él responde que la utilidad en la literatura es explorada desde sus dos posibilidades. “Es inútil, no sirve para nada, pero no, sí sirve”, afirma el escritor, “si vos pensás en libros que leíste que no eran libros útiles pero que te pueden haber salvado. A mí me pasó mil veces cuando leí un libro. Para mí, el primero fue [Antonin] Artaud con Heliogábalo, pero fueron muchos”.

Según Katchadjian, la salvación que produce la literatura no solo es estética: un libro te puede descubrir “una sensación de algo que no tenías” y hacerte pensar “cosas que no pensabas, no porque las dice el libro, sino que las pensás al leer y se te amplía el mundo”. Es así como volvemos al tema de la autoayuda. El narrador de Una oportunidad se dirige constantemente al lector y le dice que quiere ayudarlo, ¿salvarlo? Para Katchadjian, citando a su personaje, “la autoayuda es el género que eligió el pueblo, pero nació estropeada por el comercio y hay que salvarla. Es una propuesta de salvar a la autoayuda de la autoayuda, de convertirla en otra cosa”. Es así como el autor explica que su narrador quiere hacer una autoayuda sin los clichés de ese género: “Quiere ayudar al lector, pero no dando consejos, porque vos no podés ayudar dando consejos, porque cualquiera que habló con un amigo se da cuenta que los consejos siempre están mal. Lo que tiene que hacer es ayudarlo, pensar, charlar con él, con ella, conversar”. Un narrador que encienda la duda.

Escritor de vanguardia, pero entendible

Pablo Katchadjian es un escritor que ha publicado decenas de libros y cuesta encasillarlo porque ha viajado por los diferentes géneros. Quizás lo que mejor lo define es la experimentación: así como su personaje en Una oportunidad, Katchadjian va mutando, adaptándose, jugando con lo que conllevan los cambios. Su experiencia judicial con su libro El Aleph Engordado (2009) y la batalla legal que finalmente le ganó a María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, quien le había acusado de plagio, son ejemplos de cómo no solo su obra expande la literatura, sino también cómo esta cambia su vida fuera de la ficción.

Esta expansión y los juegos literarios en su obra han hecho que muchos utilicen la etiqueta de escritor de vanguardia para referirse a él, aunque Katchadijan no cree que sus novelas sean inaccesibles: “Mi obra es un poco rara, pero yo quiero que se entienda. Soy bastante claro en general en mi escritura. No es una escritura oscura. No es difícil. No necesitas un alto nivel lector, en ese sentido no es elitista. Es bastante llana, a mí me gustan los libros muy llanos, aunque me gusta de todo, pero al escribir me gusta esa idea”. Luego de esa afirmación se burla de sí mismo y me dice que ahora quizás el próximo libro termina siendo oscuro y se convierte en el escritor de la oscuridad inentendible.

Ante las categorías creadas por el mercado editorial, el escritor comenta que quizás sus libros no están enfocados para satisfacer una demanda específica, pero que lo que plantea “claramente” en Una oportunidad tiene que ver “con mezclarlo todo, lo que no es literatura con lo que es alta literatura, una extensión para que aparezca otra cosa que no sea ninguna de las dos. Hay que superar las contradicciones, pensarlas para superarlas”.

Este nuevo libro de Katchadjian, como su mismo título lo indica, intenta “darle la oportunidad a las cosas y que las cosas te den oportunidades a vos”, y hacer de la mezcla un valor en sí mismo. Agrega el autor: “Darle oportunidad a algo que no tiene valor, mezclarlo con algo que supuestamente tiene mucho valor para que aparezca otra cosa y así las dos cosas sean una oportunidad entre sí, porque se permiten salir a otro lugar”.

Esta mezcla es la pócima para el embrujo de Katchadjian y una posibilidad para ampliar la visión de sus lectores.

Periodista cultural y especialista en marketing digital. Creadora y editora de la web feminista Culturetas. Jefe de producto de The Objective. Colaboradora de medios como Letras libres, Altaïr MagazineLetra global y Be latina.