Francisco Umbral, dandi multicolor

Icono pop, profeta de sí mismo y mito muy humano. Así retrata Lorenzo Montatore al escritor madrileño en el cómic ‘La mentira por delante’.

El escritor Francisco Umbral, dibujado por Lorenzo Montatore en 'La mentira por delante'. ASTIBERRI
El escritor Francisco Umbral, dibujado por Lorenzo Montatore en 'La mentira por delante'. ASTIBERRI

“Me han plagiado tanto que soy ya un género yo mismo”, decía Francisco Umbral (Madrid, 1932 - Boadilla del Monte, 2007), convertido ya en profeta de sí mismo y espejo de la vida interior de Madrid. Si tomamos por cierta esa hipótesis, está claro que, mientras vivió, el escritor, una de las figuras más relevantes de las letras españolas del siglo pasado, articulista estrella de los diarios El País y El Mundo, tuvo ya, como los tebeos americanos, una edad de oro y otra de plata. Ahora, el historietista Lorenzo Montatore marca un punto y aparte con la biografía La mentira por delante (Astiberri, 2021) para una posible edad de bronce de la mitología umbraliana.

Esta edad de bronce abre un ciclo en el que el propio Umbral es exaltado biográfica y literariamente del mismo modo en que el propio escritor lo hizo años atrás en los ensayos Larra, anatomía de un dandy (1965), Ramón y las vanguardias (1978) y Valle-Inclán: los botines blancos de piqué (1997). El círculo de este ciclo se completa con los cuerpos de esos tres escritores homenajeados por Umbral bajo suelo, pero con los personajes bien vivos, abordados, eso sí, bajo el prisma narcisista de todos los personajes literarios. Por las páginas del tebeo de Montatore transitan Larra, Ramón Gómez de la Serna y Valle-Inclán convertidos en leyendas y monigotes, así como otros personajes del cielo de la fama como la bailaora Lola Flores, el novelista Miguel Delibes o el cineasta Luis García-Berlanga.

“He intentado acercarme a la figura y al personaje de la misma manera que él lo hizo con otros personajes de los que hizo biografías”, confirma en entrevista a COOLT Lorenzo Montatore, que nació en Madrid en 1983, vivió un tiempo en Barcelona y reside actualmente en un pueblo de Badajoz. El autor de esta biografía en viñetas de Umbral ha alternado su carrera como dibujante entre la autoedición y las editoriales consagradas. Fue nominado como autor revelación en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona por La muerte y Román Tesoro (De Havilland, 2016) y ha publicado otros cómics como ¡Cuidado, que te asesinas! (La Cúpula, 2018) y Queridos difuntos (Sapristi, 2020).

Portada de 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI

Montatore ha dedicado casi un año de trabajo a La mentira por delante, y le preguntamos si su fascinación por Umbral, presente desde sus primeras obras, se ha agotado con esta biografía. “Yo más bien creo que ha aumentado”, responde. “Al leer más sobre él y documentarme he descubierto más cosas suyas, algunas facetas que desconocía y, sobre todo, he disfrutado de leer más obra suya”.

El estilo de dibujo de Montatore recuerda a un moderno Bruguera (editorial ya desaparecida sinónimo del cómic español más popular) que pasa con gracia del orden a la abstracción, de la mezcla de colores a la pureza, de la cita cultísima al homenaje pop con viñetas que remiten a Super Mario. Hay páginas de La mentira por delante que parecen casi el warholiano póster de un festival musical o literario. El autor reconoce entre sus influencias a Vázquez, Tono, Otto Soglow, los videojuegos de ocho bits, Brunno Bozzeto o Max, y su dibujo ha sido catalogado como expresionismo pop.

Umbral en versión videojuego, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI
Umbral en versión videojuego, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI

Montatore toma varias decisiones artísticas arriesgadas como biógrafo al uso, pero que funcionan perfectamente teniendo en cuenta el legado y la metodología de Umbral. Por ello, aborda la cronología pura en las dos primeras páginas del libro, para saltar enseguida a la cita, al homenaje y al collage de intervenciones virales.

El historietista opta también por otras direcciones, como imaginar escenas de Umbral de niño, o enfrentar la versión joven y la anciana del personaje en un diálogo visual. La viuda de Umbral, María España, decía en una entrevista reciente a Vanity Fair que “un estudioso de la obra de Umbral no le da importancia al trance”, y Montatore parece haber construido sobre esa máxima. Así es como ha pretendido hacer una biografía que le hubiera gustado al propio agasajado: “He intentado hacer una obra mía, propia, pero a la vez umbraliana”, dice el dibujante.

Es imposible no hacer comparaciones con el documental Anatomía de un dandy (Charlie Arnaiz y Alberto Ortega, 2020) porque la diferencia en los resultados acontece en un efecto literario. Mientras que el filme muestra al verdadero Umbral, el perfil final resulta el de un mito testosterónico que acumulaba capital artístico y social. En el tebeo, pese a tratarse de un monigote, brilla un Umbral mucho más humano, en el que el formato se asemeja a las tiras de Charlie Brown con las que le hubiera gustado expresarse.

Viñetas de 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI
Viñetas de 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI

Esa sensación de tierna humanidad también se consigue porque los aspectos más envejecidos del dandismo del escritor quedan en un segundo plano, mientras que pasan a la primera línea las relaciones con su madre, con María España y con su hijo Pincho (fallecido a los seis años de edad). En el cómic tampoco se incide en el bastardismo como herida fundacional del autor, como en el caso del mencionado documental. Para Montatore, la figura pública que Umbral se creó era “algo que simplemente le divertía y que “también le servía para proteger su intimidad”.

El dibujante tampoco cree que Umbral, a menudo recordado por sus incendiarias apariciones en televisión, fuera devorado por el personaje, aunque este haya calado más en el imaginario popular que su legado literario. Montatore tiene claro que la obra del escritor, que abarca más de 100 libros y un millar de artículos periodísticos, “se defiende por sí sola”. Y añade: “De hecho, con este cómic pretendía animar a la gente a que entrara en su obra y olvidaran un poco el personaje que tienen en la cabeza de Umbral”.

Umbral firmando libros, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI
Umbral firmando libros, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI

Preguntado sobre esos aspectos caducos del dandi y su asimetría relacional con María España, a quien el cómic dedica un capítulo, Montatore responde en sincronía con lo que decide mostrar en la biografía: que esa faceta de fanfarrón es la que menos le atrae. “Sí me interesa la parte en la que habla de erotismo, que era tan importante en su obra”, explica.

Otros aspectos envejecidos del personaje, como su esnobismo, quedan en segundo plano, mientras que la faceta mediática de un autor acumulador de capital social es presentada en su vertiente más amable. En lo que sí se centra el retrato de Montatore trazado por Umbral es en la identidad como metáfora o en la mentira como gusto selecto por la filigrana bien contada, de modo que la escritura y la imaginación se mezclan tramposamente con la vida. De ahí el título del cómic, que remite a una entrevista con Lola Flores. Pero la verdad es que ese aspecto del mito umbraliano sigue perfectamente vigente en el imaginario del sistema literario actual, que, a través de posts e influencias en lugar de columnas diarias, tiende a las mismas acumulaciones.

Lola Flores y Umbral, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI
Lola Flores y Umbral, en 'La mentira por delante', de Lorenzo Montatore. ASTIBERRI

Siguiendo con los comentarios más punzantes, también es verdad que son aproximaciones bondadosas al personaje siguiendo la estela de proto-mercadotecnia con la que trató la tradición de Larra e Inclán, alejadas del trato de dios colérico con el que fustigaba a autores al otro lado de la línea de afectos que marcó. El novelista Arturo Pérez-Reverte, con razón o no, es de los personajes que aparecen en el tebeo al otro lado del muro. Con el tiempo, parece que brilla más su faceta como showman que su pretendida acracia que no encaja con el resultado de ser mimado por el sistema de premios literarios.

Para hacer el tebeo, Montatore ha contado con el apoyo de la Fundación Francisco Umbral, que en su web habla directamente de acercar la obra del autor a las nuevas generaciones como una de sus razones de ser. En esa dirección rema totalmente el tebeo de Montatore, quien considera “que a mucha gente joven le puede sorprender su obra si no la conocen”, ya que algunas de sus partes “siguen totalmente vigentes”.

Esta edad de bronce del género umbraliano constituye una sólida y fresca aportación biográfica que ciertamente puede animar a los más jóvenes a indagar en la figura del escritor madrileño. Queda por ver cómo le sentará el paso de las décadas más a su literatura que a sus crónicas, pero, hasta entonces, los nostálgicos umbralianos pueden saciar sus pasiones con una bisoña reinvención con el cuerpo de un cómic.

Periodista, traductor y guionista. Autor del ensayo Panero y la antipsiquiatría (2017) y de la novela Samskara (2019).

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